Nocturno y lluvia

Nocturno y lluvia. (Paisaje urbano. Óleo sobre lienzo. Cosme López García).

martes, 8 de febrero de 2011

ISLA

…/… Después de disfrutar desesperadamente el refugio de una barca, un puñado de náufragos consiguen instalarse en ella. Mas tan pronto se sienten al abrigo, el miedo de que otros náufragos quieran también llegar hasta la barca y comprometer así su privilegio, les dicta a aquellos desdichados una solución terrible: a cada costado de la barca individuos armados con hachas y cuchillos empiezan a cortar, enloquecidos, los puños de los que intentan alcanzar el borde del navío…/…

[André Gide]
Amanece otro día como tantos
entre sudores de sábanas.

Cuadernillo del poemario Nº 5,
Gran Café Victoria
Despiertas desnudo, descalzo,
con el sueño todavía alrededor,
con el dolor en la mirada,
esa mirada perdida y vagabunda
que despereza la nostalgia.

Viajero en la ruta equivocada,
¿quién asaltará tu barco?,
qué tormenta o qué borrasca
te hará rehén y pedirá rescate
como suelen hacer los piratas.

Con las manos atadas y bien atadas,
quedas sumido en tanta soledad,
y como caído ante leones te levantas.


Hay tinieblas que tus ojos empañan,
exiliado de la luz que fue almíbar
en el calor humano de tu casa.

Respiras hoy este naufragio
y no encuentras cerca una tabla
donde asir siquiera una mano,
donde salvar al menos tu aura.

Inmerso en el llanto mientras amas,
tu desconsuelo se hace latido
cuando esta condena hipocondríaca
no es sino espejo de tu alborada.

El futuro es este mar nunca en calma,
islas con tesoros ya no existen
desde que el hombre todo lo arrebata.


Ahí tu nave escorada
sobre las rocas de esta isla maldita,
habrá algún caníval en la cala
rezando a su dios de plástico
y que espera impaciente tu llegada.

Despojo de sombras humanas
en la fiesta del macho cabrío,
otra infernal manera de tantas
para servir a la esclavitud
donde ya nadie se salva.

Cadenas de acero demoníacas
en el cuello mismo de tu estancia,
altos muros cual alminares
donde sólo habitan telarañas.


Náufrago en esta isla solitaria,
laberinto desierto y pandemia
de los barcos azules que pasan.

Abrigo al menos bajo la arboleda,
defensa tal vez en la llamada
o quizá por un momento azorado
por vivir una vida tan tirana.

Salir quisieras del nido de las plagas
y volar como Ícaro y asesinarte,
romper contra las rocas tus alas,
tus alas derretidas, polvo en el aire
y en el aire se queda tu arrogancia.

Quimera de un sueño entre los mapas
que hicieron zozobrar tu travesía,
cartas de navegación y más cartas
para hundirse otra vez en la miseria.

El anhelo de un náufrago es la calma
de este piélago y su sueño
una isla aunque sea extraña.


Aterido de frío tu sangre es escarcha
¿y este el final de la desventura?
como quijote desnortado en la falacia
que pretende una justa justicia
y sólo encuentra escudos de infamia.

Por todos los rincones de tu balsa
en deriva una vida entera casi,
atado como nudo de corbata
a la noria en ida y vuelta y pasajero
en la misma claridad del agua.

Lágrimas de mar y más lágrimas
sobre tu rostro hecho un cristo
a costa de luchar en la batalla,
perdido en horizontes ufanos
como aquella inocente infancia.

Este tu destino, he aquí tu playa:
isla de cocodrilos y colmillos
alrededor de tu existencia inundada.

Esta la isla que fue tu esperanza,
tu agonía de náufrago sin remedio
donde espera una muerte temprana.


Náufrago eres de un barco a la deriva
donde será difícil encontrarte.

Nadar en el océano amplio,
agua de sal bebida a bocanadas,
tempestades en la noche
y sol que incendia las entrañas.

¿Y esa la única esperanza?

Habrá en el horizonte una playa,
arena cual castillo de naipes
que te requiere y nos abraza.

El refugio de los perdidos,
isla de selva y montaña,
eco sin faro adonde navegan
estos girones del alma.

Escribes el mensaje que una botella
llevará a otras tierras lejanas.

1 comentario:

  1. El texto de Gide no dice "Después de disfrutar..." (Sería absurdo)
    Dice "DESPUES DE DISPUTAR" (es algo bastante diferente)

    Cordialmente.
    Gerardo (el Fierro de papel)

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